TRANSCURSO
Relato corto a destiempo
En el transcurso de esta noche, más bien tarde
oscurecida, creo que volveré a recuperar un poco la cordura, durante todo el día he ido perdiéndola,
aunque no recuerdo muy bien porqué ni cuando ha sido el momento en el que
verdaderamente la he perdido o se me ha ido totalmente de la cabeza.
Ah, ah, sí Sofía, je je je je, “la ley de extranjería para la reina Sofía”, qué estoy
diciendo, je, je, je, ah sí lo del periódico, no me lo creo,
otro coche de bomberos, ya son dos, ahora de policía, no puede ser,
alguien ha cometido un error en su vida o puede que haya arruinado la vida de
alguien.
Bueno
cuando llegue a casa hoy sólo me espera una buena ducha, ¿veré la televisión?, no creo, qué veo,
no habrá
nada, seguro, creo recordar que algo sí había, no lo sé, ¡va! no me acuerdo.
La esquina con la C/ Gómez Suarez, es un
hervidero, la policía y los bomberos, algo ocurre en el 42, ah sí, si es en el 4.C, ¿mi
qué?…
Vuelvo a dar vueltas, creo que esto ya lo he
visto, mira, otro padre más con su corbatita, esa es rosa, no podría ser más hortera, con sus
tirantes, demasiado gordo, calvo, camisa de rayas, su hijo se acerca por detrás, lo ha descubierto,
lo coge en sus brazos. Te imaginas que hubiese pasado si Sofía no se hubiese tomado
la píldora,
¿estaría
yo así?,
¿volvería
a casa y lo tendría también que descubrir?, ¿ cómo lo llamaría?, ahora no me
acuerdo, pero sí me acuerdo que Sofía decía una y otra vez, que
no, que éramos muy jóvenes, creo que un poco menos que ahora, aunque
claro, ella terminaba sus estudios, ¿de?, ahora no me acuerdo, hace ya tanto
tiempo que me dejó, ¿tanto?, no creo, sí ya hace cuatro años, ¿cómo pasa el tiempo? Y
dicen que si pasa así de rápido es porque lo has vivido intensamente, yo al
menos.
¡No tengo que ponerme a lamerle el culo a nadie!,
sí,
ni a usted, venga ya hombre, ahora qué, sí un parte, bueno pues la verdad que de parte en
parte, quiero la mía, sí, la que me deben desde hace tres meses, o es
que ya no se acuerdan que no cobramos en esta puta empresa desde hace tres
meses, eso no, de eso no se acuerdan, claro, como usted sí que recoge su parte
todos los meses, claro, ahora nada de nada, ¿si se puede fumar en el trabajo?,
joder, después de diez horas pintando persianas blancas, ahora rojas, porque el
señorito
las quiere rojas, no azules, ahora deben de ser azules, o tal vez negras, sí, ¿porqué no las
quiere negras?, irían muy bien con su mierda de vida, no, no le
estoy faltando el respeto, sí señor Tau, no iba por usted, además a mí que me importa, si
se lo toma como algo personal allá usted, la verdad que no me estaba fumando un
cigarro, no señor Tau, no, no acabo de tirarlo, ¿sí? Ya sé que está prohibido por el
reglamento estatal, sí, joder, e incluso el propio de la fábrica, vaya mierda
muchas gracias, sí la camisa, bueno, vale, buenos días.
Las ocho de la mañana, el puto
despertador otra vez, tengo que comprarme uno nuevo o ponerle una pila nueva,
este ya me está dando problemas. Pues la verdad que no me puedo
quejar, porque mira lo que dice el periódico, sí café con leche gracias, y una tostada perdona,
gracias, mira, otro accidente laboral, si es que no miran por nosotros, y luego
claro, sin nosotros cómo sacarían las cosas adelante, la vida está muy mal, si es que
vamos de culo, ¿página cincuenta era?, lo de la subida de las
hipotecas, a ver, sí, mira, un 18% más, menos mal que yo
no tengo ninguna, aunque claro si quisiese comprarme un piso, de donde saco yo
para poder pagarlo, con los setecientos euros que cobro, mejor me quedo como
estoy que al menos puedo pagar el alquiler, de todas maneras a mí no me clavarían nunca una de esas,
a mí no chico.
Mira, los estudiantes en huelga, estos sí que viven bien todo
el día
en la calle, aunque claro, es que según decía el panfleto ese, les va a costar más caro estudiar ahora,
no sé para qué, cómo está el trabajo, menos mal que mi primo me metió en la fábrica del señor Tau que si no, veríamos como estaba.
Las seis, buah, que sueño he tenido, otra vez
el mismo de siempre, ¿quién será?, no logro reconocerla, una y otra vez, no
consigo verle la cara, pero la verdad es que me resulta conocida, ¿cómo tenía el pelo?, rubia,
no, morena y pelo corto, bueno ¿me dará tiempo a ducharme?, no, mejor bajo y desayuno,
¿dejé el calentador ayer encendido?, no, vah no creo, lo apagué, sí, seguro, ¿a qué
huele?, será el tabaco, joder, tengo que habituarme a fumar
después de darle al menos un sorbo al café. Vale, las escaleras como siempre,
ninguna limpia, qué será ahora, sí Emilio Lascoy
Almach, la manía de tirar las cartas al suelo, ya hablaré con
el casero, esto no puede ser, hombre, nos tiene que poner unos buzones, hablaré
con la vecina de al lado, ella estaba de acuerdo en la última reunión, aquí estas, sí, 4C, C/Gómez Suarez, la mía. Bueno, soleado,
vamos a ver qué día me espera hoy, Paco está abierto, muy bien un
cafelito y al curro.
Iván Sánchez Marcos
“Desterrado vive el
hombre, pues su jugo de papel y lágrimas, enmudece cada día con más ahínco en
la tempestad”; cita del autor.
hola guapeton he leido un poquito y me ha gustado sigue adelante lo leere todo tu cuña un beso
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